EN mi departamento todo es pequeño, shico, mini. La aspiradora parece de juguete, el living se mezcla con la pieza y desafortunadamente la parrilla ocupa la mitad de la terraza. Por supuesto mi refrigerador no es más que un minibar dentro del cual un ínfimo espacio alberga apenas una sola bandeja de hielo... ese es el freezer. A pesar de su tamaño en la puerta conservo uno de los textos que más me han identificado el último año. La acertada Consuelo Aldunate o la insopo de Claudia Aldana se ganaron un lugar entre un par de imanes decorativos y el blanco de mi línea blanca.
El relato tenía que ver con el sueño aún no hecho relaidad de la maternidad, a los 31 años ella desea ser madre pero las circunstancias no se lo han permitido. Sin embargo, a pesar del desasón experimentado por la columnista, al final surge una idea brillante. Ok, con desilusión acepto que no tengo hijos para saludarme el día de la madre, pero nadie salta en mi cama a las 7 de la mañana un domingo pidiendo la leche, no debo preocuparme por pañales ni mucho menos por la hora en que llegaré a mi casa. Por el momento a cambio tengo una par de sobrinos que suplen ese factor de niñez necesario en mi vida y al terminar el fin de semana ellos vuelven oportunamente a sus bulliciosos hogares. Mi preciada calma vuelve a mí.
El tema hoy lo extiendo a otro tipo de compañía, una pareja. Me preguntaron el otro día si éramos muchas las mujeres solas por opción propia y no forzada. Me quedé pensando y respondí que no. Me equivoqué parece que son más de las que en ese momento pude recordar. La cosa es que es una idea que cada vez se interna con más profundidad en mi cabeza.
Obvio, a mí también me gusta tener a alguien que me contenga, me mime, sea mi partner incondicional, etc, etc, etc.... Pero lo pienso una y otra vez... ¿para qué? Tener eso me significa volverme vulnerable a muchas cosas, y no lo quiero, no todavía al menos. Prefiero disfrutar con mis amigos, salir con alguien de vez en cuando y que al terminar el fin de semana ellos también regresen a sus hogares. No quiero ir a una fiesta y que porque él anda de mal humor, echar a perder mi brillito. No quiero dudar de la honestidad del otro. No quiero hacerme dependiente de nadie. No quiero dejar la estabilidad o lo que sea que hoy he conseguido, no por ahora.
El poco tiempo del cual dispongo fuera de mi trabajo prefiero distribuirlo entre mis amigos y mi almohada. Recapitulo lo que ha sido este año, como todo cumpleañero lo hace, y sé que este estado no es perfecto, pero sí es menos doloroso.
3 comments:
ciudad de pobres corazones, rutas sin salida de la imprecisa vulgaridad en que todos chapoteamos un día sí y otro también: días de furia callada, sospecha, decepción: una mirada empañada por el quebranto de los ojos, una mirada descentrada por la brutalidad trepidante de los sueños que se pudren allá abajo, muy lejos: en el origen de todo, en el cruce de unas piernas -the crotch, great word-, en la esfumada grisura del presente incompleto y escapado.
de verdad no se que es peor... quitarle el poto a la jeringa o aceptar el pinchazo... tampoco se que es mejor.. una vida sin planes , sin futro donde el dia a dia se nos presenta ante nuestros ojos y vivimos lo mejor que podemos esperando llegar a nuestar almohada cada noche y antes de dormir decir "no pude haberlo hecho mejor"... tal vez el problema no se el sacar el poto o ponerlo.. tal vez el problema reside en cuestionarselo, y simplemente dejar que las cosas pasen una tras otras.. en estos momentos mi vida pasa por una complicacion ni tanto mas sana que la de las ilustradas en la puerta de tu mini bar.. loq ue si se, que que no me voy a quedar quieto.. porque la mediocridad nunca ha sido mi meta.. y tal vez asi lo veo, el hecho de resignarse sin aventurarse, sin atreverse a algo mas.. o algo menos.. creoq eu elq ue no esta dispuesto aperder, no puede ganar. dar para recibir.. a quien? ese es tal vez el problema de fondo... tal vez es solo dar.
Llegué a tu blog x casualidad de las casualidades..
A veces las mejores opciones que tomamos son las que más dudas luego nos traen.
Pero bueh.. es la vida no?
Cariños.. y espero leer otra columna luego :)
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