"And so it is just like you said it would be, life goes easy on me... most of the time. And so it is, the shorter story, no love no glory, no hero in her sky. I can´t take my eyes off you..."
La primera vez que salí del cine con el pecho contraído fue después de ver Requiem for a Dream. Desde entonces han pasado ya unos cuatro o cinco años, para mí un tiempo velozmente aletargado. La segunda vez fue hace un par de semanas. Closer abrió puertas cerradas con 354 candados cuyas llaves tiré por ahí en lo más oscuro de mi memoria. Es fácil escribir de amor y desamor, pero no es sencillo recordar las sensaciones que ambos provocaron explosivamente casi al unísono. Neruda escribió una día "la quería para amarla y no amarla, la quería con olvido apasionado", y yo, muchos años más tarde, amé de la misma forma. De que el amor es ciego no hay dudas, tampoco las hay de que enamorarse a manos llenas duele, simplemente duele. El corazón se rompe, en pedacitos, no hay infartos ni hipertensión, pero el corazón se quiebra como el cristal cuando lo lanzas al piso. Así nada más, se quiebra. Nos pasa a todos.
Estaba en mi butaca sentada junto a mis amigos, pero finalmente sola. Probablemente no será fácil de comprender, pero no hablo de soledad cotidiana, me refiero a esa soledad que sólo se evade con la existencia de un otro a quien se le tiene un amor no perecible. Un tercero con el que se construye vida, pasión, necesidad, tolerancia, futuro y admiración profunda. Un desconocido que detiene el tiempo y se vuelve indispensable para continuarlo.
En plena película mi corazón, el que tengo sellado al vacío para que no vuelva desarmarse, se conmovió al notar que había algo que aún no entendíamos ni nosotros ni el resto... ¿por qué ese "otro" que te ama de vuelta puede hacerte tanto daño? Ciertamente en el mundo hay infidelidad, mentira, engaño, egoísmo, cobardía, orgullo, pero ojalá todo eso tuviese que ver con los demás y no con la persona de la cual uno se enamora genuinamente.
Al salir del cine le reconocí a Germán que es cierto, tengo vértigo, no soporto la sola idea de perarme al borde del abismo. No quiero volver a caer en la incertidumbre de mi inocencia, no quiero perder el control de mi vida, no quiero enfermar de cólera otra vez, no quiero caminar hacia lo desconocido de la mano de alguien más. Sé de sobra que amar es tan maravilloso como agonizante resulta luego el olvido.
Errar es humano y perdonar es divino... desde ese punto de vista estoy lejos de San Pedro, pero quisiera pedir disculpas por esas palabras que no debí siquiera pensar, esas palabras que dañaron a ese "otro" que amababa, esas palabras que dije mientras veía desaparecer lo que no fue.
Sin darnos cuenta los que quedamos con el bypass también herimos a quien lo provoca.
"...AND SO IT IS, JUST LIKE YOU SAID IT SHOULD BE"
1 comment:
Ouch!
Closer me causó algo tan similar...
salí del cine y me tome una botella de whiskey a medias con mi entonces pareja...tres meses despues en una pieza de motel, con la misma persona alado plagié la pelicula y dije: Estoy teniendo un momento closer...ya no te amo. Pasa en el cine, pasa en la vida real, en fin, me paso a mi.
Ouch!
el tema de Damian Rice la lleva!
"...and so it is, just like you said it would be...life goes easy on me,most of the time..."
Ouch again!
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