25 December, 2005

DEPARTAMENTO PARA DOS

EL día que le dije a la Dani que viniera a vivir conmigo por tiempo indefinido en realidad nunca le tomé el peso real a lo que estaba haciendo. Estábamos hablando de tan solo un espacio mínimo para compartir, el mismo clóset, horarios de salida en diferido, pero por sobre todo un absoluto convencimiento de que mi soledad es unos de mis bienes más preciados.
La primera noche impuse dos reglas, mal que mal yo era la dueña de casa: el control remoto es MÍO y todo desorden debe quedar así, nada de andar recogiendo mis papeles u ordenando mi cama. La Dani, como siempre, sonrió y acató las órdenes al pie de la letra. Claro que nunca tuve presupuestado eso de las llamadas a medio día para saber cómo estoy, a qué hora nos veremos en la casa o si comeríamos juntas por la noche. Lo cierto es que no estaba preparada. Esto se había convertido en una pseudo relación amigüi-gay? Estaba yo lista para enfrentar vida de "roomie" again? Soportaría despertar con alguien cada mañana sin poder salir de ahí?
Parece catastrófico no? Yo, abanderada de la individualidad, enemiga de las mañanas en comunidad, opositora de los dos juegos de llaves, amante del silencio y todo aquello que en algún minuto de la vida te convierte en esas personas mañosas que requieren cada día de un espacio solitario y a solas.
Pero no! Sorpresa!!! Estoy curada!!!!! No hubo ni un sólo día en que esta nueva vida me perturbara. Debo admitir que la convivencia fue buena, buenísima, increíble ! Todo marchó de maravillas hasta que llegó la hora de la partida. La última noche ambas sabíamos que todo cambaría sin embargo, no dijimos nada. La Dani sacó sus cosas mientras yo trabajaba, no la ví. Cuando llegué al departamento sólo quedaba una carta sobre mi cama. No revelaré el contenido, sólo puedo confesar que me tocó la fibra. Mi amiga estaba agradecida del pequeño gesto que tuve con ella sin saber que en realidad la que hizo algo realmente importante durante ese período no fuí yo.
Finalmente entendí que uno puede prescindir de su soledad cuando la persona correcta te acompaña. Ya no me molesta oír un "buenos días", no quiero salir arracando a media noche y adoro que me pregunten cómo me fue al final del día. Hoy he reemplazado a la Dani por otro personaje. Estoy reformada. Estoy contenta. Estoy encantada.

4 comments:

¿? said...

Ante todo Feliz Navidad desde la gélida España!!!jajaja!!!Veo que como los gatos tienes muchas vidas y has vuelto a resucitar!!!jeje!!!
A veces el estar acostumbrado a vivir sólo hace a uno muy individualista, y demasiado quejoso para vivir con alguien, pero cuando vives con alguien te das cuenta de lo gratificante que es, así que ya de aquí te veo directa a vivir en "comuna"!!!jejeje!!!

Anonymous said...

Como se te perdio el celulitico me tuve que meter a tu pagina pa saludarte, y desearte Feliz Año Nuevo, asi no te sientes sola sin tu telefono.
No me reti el lunes por haber leido tu columna.
Ya lesa un beso y pasalo la raja

Lemut said...

me alegro mucho de leer que estas bien, contenta y que has dejado atras una etapa que te marco y de seguro afecto a otros tambien.... estoy contento de haberte visto el otro día, y de verdad esperoq eu nos juntemos por ahi alguna vez a conversar. te deseo lo mejor en este año que comienza querida amiga, de verdad no sabes cuanto te adoro....

y QUIERO MIS LENTES DE VUELTA!!! a ver si con esa excusa nos ponemos al día vale?

llámame como quedaste en hacerlo.

Anonymous said...

Lesa um saludinho e um besinho desde Camboriou Brasil.
Lo estoy pasando pesimo, no me he podido tomar niuna caipirinha, niuna chela y no he visto niuna mina