02 February, 2006

DR. VÉRTIGO



DESHACERSE de una prenda regalona no es para nada sencillo. Es el caso de mi polera stylosa que el por el frente evidencia mi estado civil y dice simplemente así: "I´m Single". Y es que cuando la luces con orgullo y humor la soltería carece de indignidad, en otras palabras, sabes sacarle el mejor provecho a tu libertad. La cosa es que ahora no sé qué hacer con mi polera... me tropecé con un sujeto que osó autodenominarse Dr. Vértigo (aludiendo a una columna anterior).

Y así, sin presupuestarlo, este doctorcillo desconocido comenzó a tratar esa rarísima enfermedad que tenía a mi cucharón sellado al vacío. El primer paso del tratamiento generó extrañas sensaciones bajo mi ombligo, el clásico cosquilleo quinceañero que creí absolutamente imposible de volver a sentir. Luego vino la etapa del "regaloneo intensivo", esto significa que la paciente escoge la música en el auto y en el departamento, siempre hay vino blanco bien helado para ella en el refri y se hace todo lo posible por mantenerla agradada. Acompañando estas técnicas jamás se descuidó el humor, dicen que la risa es un remedio infalible... fucking Doc, frente a eso no me quedó otra que rendirme!

Finalmente caí en la fase final del tratamiento: "Necesidad del otro". Comprendí que había sido curada el día que reconocí la necesidad de nuestros "sundays, funny sundays", sus abrazos a pesar del desmesurado calor de estos días, sus sonrisas encantadoras, sus reacciones exageradas cuando le tocan la bocina, los mensajes de texto que nos tienen en la quiebra, las noches de cable, las mañanas de vegetación, las tardes de siesta sin hora, las conversaciones en el computador hasta las 5 de la mañana, sus mañas incomprensibles para mí, su capacidad de componerme el día, en fin... su tierna y honesta nobleza.

Y así... decidí que guardaré mi polera por un tiempo y no porque a él le moleste - claramente nunca me prohibiría algo - lo haré porque Chapatín me dio de alta hace algunos días. La verdad es que sí, estoy recuperada, lo supe esa noche que en medio de una tos infernal me dijo: "deja que te cuide, ya no estás sola".
For D.